El texto trata de las memorias e
ideas de un reportero de guerra italiano de tendencias ideológicas marxistas
que se impregna de la cultura de Oriente, para dar a Occidente una visión
profunda y completa de la vida y un saber enfrentarse a la muerte.
Desengañado del comunismo real,
después de sus experiencias vitales en Vietnam, Camboya y China se refugia en
la cultura india. Sin embargo la Verdad que busca durante toda su vida no llega
a encontrarla, ni siquiera en el budismo “la Verdad es una Tierra sin caminos”.
Tiziano tiene dos pilares de los
que no prescinde en ningún momento de su vida: su libertad y su familia. Y la
condición inquebrantable de no prescindir de ninguno de ellos le lleva a asumir sus
propias contradiciones, a atorarse en la búsqueda de la Verdad y, finalmente,
a NO encontrarla.
Tiziano quiere huir de Occidente
y de su cultura capitalista que denomina materialista en busca de una solución
para la humanidad;, que en un principio cree tenerla en el comunismo. Aprovechando
los resortes de unos EEUU, que el desprecia, consigue la formación en estudios
chinos necesaria para vivir las experiencias reales que tiene en Asia: Vietnam,
Camboya, China, Japón y La India.
Alarmado por la barbarie del
comunismo real y evolucionando ideológicamente hacia postulados donde se ve la
imposibilidad del mismo y después de pasar una experiencia depresiva en Japón,
país occidentalizado al máximo, ve en La India y en la doctrina de Gandhi la
solución para Occidente. Pero esa solución no es posible, el desapego a los
objetos materiales puede asumirse, pero el desapego a las personas es imposible. El
sentimiento y querencia hacia la familia es innegociable. Así lo vio también
Tiziano Terzani.
Su gran error ideológico, en mi
opinión naturalmente, estriba en su desprecio dogmático del capitalismo. No ha
entendido o no ha querido entender que la solución a Occidente está en el
propio Occidente, pero no en el denostado marxismo, sino en el desarrollo pleno
del liberalismo. Precisamente libertad y familia son dos de los pilares del
liberalismo, sin embargo Tiziano no ve su paralelismo con él mismo. Puede
existir multiculturalidad en el mundo, pero las culturas están jerarquizadas y
unas dan más frutos que otras, frutos en forma de avances científicos, materiales,
culturales, humanitarios, etc. Y mientras no se demuestre lo contrario la cultura
liberal es la mejor, y es la mejor
porque permite lo que ninguna otra permite, la crítica: si la libertad es uno
de los pilares del liberalismo, la libertad de expresión es una forma básica de
expresar la libertad. Tiziano pudo hacer su trabajo libremente porque el
periódico que le pagaba pertenecía a una cultura liberal.
Si bien es verdad que el progreso
moral está estancado, no es debido a la falta de valores del capitalismo, sino
a que este se acomete parcialmente sin los valores del liberalismo. Si el
liberalismo fuese la única fuerza del capitalismo, el progreso material y moral
vendría por sí solo.
Su necesidad de dotar de sistema
a su estilo de vida y de hacerlo generalizable, le lleva a cometer otro gran
error ideológico: el machismo comprensivo. Sin una mujer que se ocupe de todos
los problemas que conlleva la educación de los hijos, ¿cómo poder ser libre sin
desentenderse de ellos?, la figura de la esposa y madre que se entrega al
cuidado de los hijos tomando, por tanto, un papel secundario es necesaria para
Tiziano. Hablando a su hijo de su hija:
"¿cómo es mujer y no puede ser libre como yo o como tú, porque se casa y tiene
hijos, deseaba que fuese feliz”.
Tiziano afrontó la vida con
compromiso, sinceridad y valentía, supo vivir, supo ejercer un auténtico
periodismo, el de verdad, el profundo y el independiente, el que no se somete a
la superficialidad de los hechos ni se acomoda con el poder; pero sobre todo
supo enfrentarse con entereza a ese momento de la verdad donde todos nos
solemos derrumbar, la muerte.
“El fin es mi principio” es un
buen libro, un muy buen libro, emociona, aporta conocimientos históricos, hace
pensar sobre temas fundamentales: el Hombre, la política, la filosofía, el
periodismo, las culturas, la muerte…
Buena visión del libro, si no lo hubiera leido, sin duda estaría estaría yendo ahora mismo a la librería a por él. Sobretodo si su lectura ha dado lugar a una reflexión tan importante. Me alegro que haya gustado. Espero compartir las impresiones en el club de lectura del día 15 de mayo (lo he tenido que retrasar). De nuevo, enhorabuena por una reseña y un juicio sobresaliente.
ResponderEliminarEva