Aperitivo: sirve
para predisponernos anímicamente
mostrarnos “la pistola”, es decir
a su hijo Michel.
Entrante: Al
estilo del “Club de la comedia” con alguna dosis de humor brillante y continua
alusiones a cinematografía. El narrador en primera persona, nos muestra una
“profundidad de lo cotidiano”, que sin dejar de ser profundo no deja de ser de
lo cotidiano, es decir de la orilla; por tanto se trata de una profundidad
superficial.Para acentuar esta profundidad de orilla, el narrador se contrasta con la superficialidad de su hermano, político triunfador.
Nota: el autor confunde racismo con elitismo cultural, muy propio de la política social.
Segundo (debería llamarse Principal): Se divide en tres episodios:
· “El incidente”, que se narra con mucho oficio literario. El humor desaparece y su lugar lo ocupa el sentimiento trágico.
· La justificación genética del incidente, a través de la enfermedad del narrador
· La justificación cultural del incidente, a través de la resolución del narrador de situaciones en las que falta el apoyo de su mujer, enferma en el hospital.
Postres: la acción vuelve al restaurante y en él se confrontan dos maneras diferentes de enfrentarse al “incidente”. Pero las tornas han cambiado, el político superficial es el que parece que defiende la postura más razonable y ética, los demás se oponen.
Digestivo: Se destapa totalmente el aspecto violento, no solo del protagonista y narrador, sino también el de su mujer e hijo. El aspecto violento no es solo práctico impulsivo, sino también teórico. No obstante surge la confusión en el lector en cuanto no acaba de encuadrar a la familia compuesta por Paul, Claire y Michel. A pesar de algún intento del autor por mostrarnos una ideología contraria a la anti-Bush, no quedan clasificados en nada conocido, simplemente se pueden catalogar de criminales.
Propina: Insiste en crear confusión, esta vez sobre la herencia genética y cultural del Hombre, confusión innecesaria y desfasada pues son cuestiones que la ciencia ya ha aclarado hace bastantes años.
En definitiva: a pesar de estar desarrollada a partir de un
hecho increíble pero real, la novela no acaba de ser creíble, falta fuerza
narrativa y concreción en los personajes.
