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martes, 14 de agosto de 2012

LA CENA Herman Koch


Aperitivo: sirve para predisponernos anímicamente  mostrarnos “la pistola”, es decir  a su hijo Michel.
Entrante: Al estilo del “Club de la comedia” con alguna dosis de humor brillante y continua alusiones a cinematografía. El narrador en primera persona, nos muestra una “profundidad de lo cotidiano”, que sin dejar de ser profundo no deja de ser de lo cotidiano, es decir de la orilla; por tanto se trata de una profundidad superficial.
Para acentuar esta profundidad de orilla, el narrador se contrasta con la superficialidad de su hermano, político triunfador.
Nota: el autor confunde racismo con elitismo cultural, muy propio de la política social.

Segundo (debería llamarse Principal): Se divide en tres episodios:
·        “El incidente”, que se narra con mucho oficio literario. El humor desaparece y su lugar lo ocupa el sentimiento trágico.
·        La justificación genética del incidente, a través de la enfermedad del narrador
·        La justificación cultural del incidente, a través de la resolución  del narrador de situaciones en las que falta el apoyo de su mujer, enferma en el hospital.

Postres: la acción vuelve al restaurante y en él se confrontan dos maneras diferentes de enfrentarse al “incidente”. Pero las tornas han cambiado, el político superficial es el que parece que defiende la postura más razonable y ética, los demás se oponen.

Digestivo: Se destapa totalmente el aspecto violento, no solo del protagonista y narrador, sino también el de su mujer e hijo. El aspecto violento no es solo práctico impulsivo, sino también teórico. No obstante surge la confusión en el lector en cuanto no acaba de encuadrar a la familia compuesta por Paul, Claire y Michel. A pesar de algún intento del autor por mostrarnos una ideología contraria a la anti-Bush, no quedan clasificados en nada conocido, simplemente se pueden catalogar de criminales.

Propina: Insiste en crear confusión, esta vez sobre la herencia genética y cultural del Hombre, confusión innecesaria y desfasada pues son cuestiones que la ciencia ya  ha aclarado hace bastantes años.

En definitiva: a pesar de estar desarrollada a partir de un hecho increíble pero real, la novela no acaba de ser creíble, falta fuerza narrativa y concreción en los personajes.

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