El tío Goriot (o el padre Goriot) empieza describiendo el barrio latino donde se localiza la paupérrima pensión de la señora Vauquer. Esta pensión va a ser el corazón de la novela, el lugar de donde emanan los acontecimientos.
A
continuación Honore describe los siete clientes internos de la pensión, que
junto al servicio y la propietaria acaparan el protagonismo de la historia.
Todos los personajes se alojan, ya sea de forma interna o externa, en la
pensión o guardan relación con alguno de ellos.
Cuatro
temas entrelazados destacan y se van introduciendo poco a poco al lector:
- La misteriosa relación del tío Goriot con dos señoritas que le visitan y que, luego se sabrá que son sus hijas. Con las hijas de Goriot se describe la situación en un barrio de clase media, el Chausse de D´Antin
- La situación de Rastignac, estudiante que viene de provincias a París y que su máxima pretensión es la escalada social. Este personaje aprovecha la exigua relación con su lejana prima, la vizcondesa de Beauseant, para introducirnos en la clase alta, en el barrio de Saint Germain.
- La precaria situación de la señorita Vitorina TAIFALLER, que no es reconocida por su rico padre.
- Vautrín, que luego se sabrá que se trata del conocido y peligroso delincuente llamado “Burla-La-Muerte”.
Por otra parte en la novela se
describen tres uniones morganáticas, extrañas al lector actual y que dificultan
la credibilidad de la novela desde la perspectiva moderna. Dos de ellas se
centran en ambas hijas de Goriot y la otra en la pariente de rica de Rastingac,
que es la que le enseña a trepar socialmente y le introduce en el mundillo.
Este tipo de uniones debía darse con total publicidad cuando los matrimonios
legales no eran otra cosa que contratos económicos, lo que daba lugar a que
tanto el marido como la esposa tuvieran amantes estables y con relaciones
vinculantes.
Dos temas morales se manifiestan en la
novela:
El
primero trata de la denuncia de un huésped de la pensión, la señora Michonneau,
a otro huésped, el señor Vautrin. A pesar de ser un reconocido delincuente, las
relaciones de Vautrín con los huéspedes de la pensión son calificadas como
positivas, por tanto el resto de los huéspedes toman partido por el
delincuente-asesino y exigen la expulsión de la señorita Michonneau de la
pensión. Se comprueba de esta manera la superioridad emotiva de la afiliación a
un grupo pequeño, no necesariamente familiar como sería el de los que comparten
una misma pensión de forma armónica, sobre la fuerza de afiliación a un grupo
grande, que en este caso sería la sociedad.
El segundo es el tema central de la novela, y trata sobre la crítica social del desprendimiento de los hijos (hijas en este caso) sobre los padres, a los cuales explotan al máximo y sobre los que no recae mas que mínimas consideraciones sentimentales. Goriot, que entrega toda su vida y hacienda a sus hijas, pretende de ellas una mínima recompensa. Goriot se desespera al no entender la asimetría de la relación entre padres e hijos.
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