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miércoles, 8 de febrero de 2012

EL ULTIMO ENCUENTRO Sándor Márai

Dos valores enfrentados: la amistad y la pasión. Un duelo en la sombra, dos hombres viejos y sabios, una larga espera y una venganza en forma de reproche. Venganza alimentada durante más de cuarenta años por la soledad y el resentimiento.

Después de una primera parte en la que el autor nos sitúa en posición, espacio y tiempo, se produce el encuentro: al buscar la verdad de los hechos, se encuentra la verdad de la vida, la pasión. La pasión por encima, incluso, de la amistad.

Se busca la verdad de los hechos, se razonan sus causas, las profundas: la intencionalidad, la cultura adquirida, Oriente y Occidente, la función del arte materializado en la música, el destino de la estirpe que modula el temperamento, el sinsentido de la felicidad ordenada y adquirida, la intencionalidad y el sentimiento de culpa…

Se explora la verdad y como se contamina por la realidad, al final hay que elegir porque la verdad y la realidad son incompatibles, no pueden vivir juntas en una sola mente.

Se encuentra el sentido a la vida, que no es otro que la pasión. “¿Para qué vivir?, para seguir viviendo”, para sentir la pasión en cualquiera de sus múltiples formas o, al menos, recordarla.

Una impresionante metáfora: la del árbol viejo y solitario que ha sobrevivido a una fuerte tormenta que destruyó el resto del bosque. Y la pregunta que le atenaza: “¿y qué quieres?, has sobrevivido”.

El árbol viejo y solitario representa el envejecimiento en su último estadio, antes ha envejecido el alma, y mucho antes el cuerpo.

En definitiva: una joya de la literatura.

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