En todo momento planea sobre la novela la sombra de “Fortunata y Jacinta” de Galdós, pero con un hincapié especial en la clase alta, en concreto en los personajes femeninos.
Ángeles de Irisarri dignifica a la burguesía, la hace cercana y desvela algunas de las claves generalizables de su éxito: preocupación por la imagen social, integración de la vida con el negocio, actitud inteligente y reflexiva ante los acontecimientos, contención del gasto, actitud responsable ante el dinero y el patrimonio, etc. También deja entrever sus debilidades, por donde puede entrar el virus de la vagancia y la despreocupación.
Curiosamente ambos aspectos antagónicos están representados por dos figuras masculinas:
· Jorge: Banquero lógico y racionalizador
· León: Dandy despreocupado y vividorPero la fuerza de la novela radica en los personajes femeninos que aportan la parte emocional haciendo posible la subordinación de la razón a la pasión en un todo armónico, inteligente y humano, sobretodo humano.

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