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sábado, 24 de diciembre de 2011

NADA Carmen Laforet

En mi opinión la novela de NADA de Carmen Laforet se mueve en dos planos diferentes: Impresionista y Naturalista.

     1.      El plano impresionista: Andrea, la protagonista, es pasiva, siente pero apenas actúa, mostrándonos sus impresiones en tres niveles. (1) El sórdido de la casa familiar, (2) el juvenil de sus amigos de universidad y el que sirve de enlace de ambos mundos, (3) la sutil vaguedad de los paseos por la ciudad de Barcelona.


2.      El plano naturalista: las impresiones de Andrea no vienen del interior, vienen de la dura y violenta realidad que le ha tocado vivir en su casa familiar, de las decepciones que sufre con sus amigos e, incluso, del barrio chino barcelonés

El capítulo XIX, el primero de la tercera parte, cuando la madre de Ena le cuenta su sorprendente historia a Andrea, desconcierta, no va con la narración, rompe la novela, el lector se pregunta ¿qué pasa aquí? En los siguientes capítulos está la explicación, Andrea se transforma, ya no es la chica apática, porque se enfada, actúa y defiende a su amiga Ena de su familia, de Gloria y sobretodo de Román. Ahora se ve la verdadera intención de Andrea: huir de su ambiente familiar, del que NADA le importa y salir a un mundo nuevo de la mano de su amiga Ena.

En la última página Andrea se rectifica así misma: “De la casa de la calle de Aribau no me llevaba nada. Al menos, así creía yo entonces”. Pero yo lo que creo es que se equivoca al rectificar, porque en su casa familiar no hay NADA, nunca hubo NADA.

En definitiva una joya de la literatura española del siglo XX

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